Bloqueo mediático (2003-2013)
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Autor : Liliam Tápanes Bella
Publicado : 12/02/2014

Para 2003 se produce un incremento significativo de las campañas mediáticas contra la nación. Cambian los horarios, programas y líneas de mensaje de las emisoras contrarrevolucionarias, así como la intensidad y tratamiento de la Imagen Cuba en medios de comunicación tradicionales de Estados Unidos y Europa Occidental.

 

El 6 de mayo de 2004, el gobierno de Estados Unidos anuncia su intención de dedicar 18 millones de dólares anuales a las transmisiones de Radio Martí y Tele Martí. Estudios realizados demuestran que las administraciones estadounidenses «han otorgado a Radio y TV Martí, un total de 600 millones de dólares».[1]

 

Tras el terremoto de enero de 2010 ocurrido en Haití, Cuba fue la primera nación en enviar su ayuda solidaria. Sin embargo, la noticia aparece como la número 12 dentro de las 25 más censuradas del año 2010 en el «Proyecto Censurado» de la Universidad Estatal de Somoza, California. Se incluye en el estudio la censura a informaciones sobre la encarcelación de los 5 cubanos prisioneros en cárceles norteamericanos, por supuestos delitos de espionaje y contra la seguridad nacional norteamericana.

 

Sin embargo, mientras Cuba intenta mostrar su realidad al mundo a través de estos nuevos medios, se ha revelado que la Junta de Gobernadores de Radiodifusión de los Estados Unidos ha contratado, a la empresa  Washington Software Inc -por un valor que supera los 400 mil dólares-, un servicio para enviar a usuarios en Cuba mensajes de texto vía teléfonos celulares. 

 

En el libro Desinformación. Cómo los medios ocultan al mundo, Pascual Serrano hace referencia al corresponsal de la BBC en la Habana, Fernando Ravsberg, quien plantea sobre los grandes medios:

 

 

[…] todos están alineados en el grupo de críticos contra el gobierno cubano; es indudable que la capacidad para determinar la agenda informativa es mayor para Estados Unidos que para el gobierno de La Habana. No se trata de considerar a Cuba como el sistema político ideal ni presentarlo como el paraíso socialista, pero resulta asombroso que el país que cuenta con más organizaciones ciudadanas de solidaridad y de apoyo en todo el mundo no disponga de una noticia positiva ni un artículo de opinión que le defienda en los grandes medios.

 

En palabras de Salim Lamrani:

 

«Jamás la prensa ha hablado tanto de una nación y ha censurado tanto a sus dirigentes. Es un caso único. En una palabra, entre la imagen mediática de Cuba proyectada por la prensa y la realidad cotidiana de ese país existe un abismo inmenso».

 

Cuba-Internet: una conexión sui generis

 

Desde el surgimiento de Internet, Cuba se convirtió en un caso sui generis. Muy pronto se iniciaría la guerra psicológica contra la isla en este ámbito. La temprana negación de acceso a las tecnologías, equipamiento y servicios así lo demostrarían.

 

Solo la Ley Torricelli autorizó la conexión de Cuba a la Red por vía satelital, con el condicionamiento de que cada megabyte debía ser contratado a empresas norteamericanas o subsidiarias, previa aprobación por el Departamento del Tesoro. Cuba tuvo vedado el acceso al correo electrónico durante mucho tiempo. Incluso, los sitios web norteamericanos estuvieron bloqueados para la isla hasta mayo de 1994.

 

El 9 de septiembre de 2001, dos días antes del ataque terrorista a las Torres Gemelas, Cuba se convirtió en el primer Estado acusado de planear ataques cibernéticos contra Estados Unidos. El Almirante Thomas R. Wilson, entonces director de la Agencia de Inteligencia para la Defensa, identificaba a la isla como un posible «ciberatacante» en una audiencia del Comité del Senado sobre Inteligencia que trató el tema de las amenazas mundiales.

 

Dos años más tarde surgía la llamada «Comisión  para la asistencia a una Cuba democrática». Dentro de sus tareas se encontraba «romper el bloqueo informativo».

 

Para Cuba está negada la posibilidad de obtener determinados servicios, software, e incluso el uso de los cables submarinos que la rodean. Entre otros argumentos, se prohíbe el acceso a estas tecnologías bajo el pretexto de una eventual posibilidad de que sean usadas  para desarrollar una guerra  asimétrica contra Estados Unidos.[2]

 

En 2011 los medios informativos cubanos pusieron al descubierto los planes del Instituto Republicano Internacional (IRI)[3] de financiar contratos para el mantenimiento y apoyo de proyectos tecnológicos de carácter injerencista en Cuba. Estos planes cubren el viaje, costos de consultoría, hardware, hospedaje de administradores de redes, servicio de telefonía móvil y el apoyo a la conformación de páginas web por blogueros al servicio de Washington.[4]

 

El 21 de marzo de 2012 se desarrolló en la sede de la  Heritage Foundation, con el copatrocinio de Google Ideas, la mesa redonda denominada Cuba necesita una revolución (tecnológica): cómo Internet puede descongelar una isla congelada en el tiempo. En ella se debatió la estrategia a seguir para promover la contrarrevolución cubana a través de un mayor uso de Internet. En este encuentro participó el senador de origen cubano-americano Marcos Rubio, quien expresó que el acceso de la población cubana a Internet de manera ilimitada provocaría la caída inmediata del gobierno.[5] 

 

La administración norteamericana actual abastece y financia a cibermercenarios y ciberdisidentes contra Cuba, manipula la información publicada sobre la isla, limita el acceso a las tecnologías de las instituciones estatales cubanas y bloquea espacios creados por Cuba para difundir su realidad. 

 

CubaNet, uno de los primeros sitios web contrarrevolucionarios, ha recibido en los últimos años más de 2 millones de dólares. Documentos desclasificados bajo la Ley de Acceso a la Información, revelan contratos originales entre la USAID y CubaNet que demuestran un patrón de financiamiento en aumento cada año, con el fin de promover información distorsionada sobre la isla.

 

Un posible escenario en el futuro inmediato, descubre un incremento de las acciones subversivas hacia la isla con el empleo de las tecnologías de la información, pudiendo llegar a concretarse en acciones de ciberguerra. Acciones que pudieran traer consigo la intervención directa del Ejército, apelando al uso de las redes informáticas que controlan las infraestructuras críticas de cualquier país.

 

 

 

Tomado de la Tesis de Licenciatura «El análisis de la información mediática internacional como herramienta para la toma de decisiones de política exterior en el nuevo contexto internacional: una propuesta». Instituto Superior de Relaciones Internacionales Raúl Roa García.



[1] Omar Pérez Salomón:Terrorismo en el éter. Agresión radio televisiva contra Cuba, Editora Política, La Habana, 2007.

[2] Santiago Espinosa Bejerano: «El Ciberespacio, Internet y las nuevas Tecnologías de la informática y las comunicaciones en la ciberguerra contra Cuba», La Habana, 2012. Inédito.

[3] Instituto Republicano Internacional, creado en 1983, durante la administración Ronald Reagan. 

[4] Espinosa Bejerano, Santiago (2012) El Ciberespacio, Internet y las nuevas Tecnologías de la informática y las comunicaciones en la ciberguerra contra Cuba. Ponencia ofrecida por el autor a la autora en marzo de 2013. Inédito.

[5] Espinosa Bejerano, Santiago (2012) El Ciberespacio, Internet y las nuevas Tecnologías de la informática y las comunicaciones en la ciberguerra contra Cuba. Ponencia ofrecida por el autor a la autora en marzo de 2013. Inédito.

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