¿Qué es la Demanda del pueblo de Cuba?
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Autor : Cubacusa
Publicado : 28/02/2014

En la presentación del proyecto de resolución votado en la Asamblea General de Naciones Unidas el 9 de noviembre de 1999, el Presidente de la Asamblea Nacional de Poder Popular, Ricardo Alarcón de Quesada, anunció formalmente que Cuba presentaría una demanda de indemnización por más de 100 mil millones de dólares contra el Gobierno de Estados Unidos por los enormes daños ocasionados al pueblo de Cuba por el bloqueo.

 

Esta demanda de responsabilidad civil al Gobierno de Estados Unidos por daños y perjuicios económicos causados al pueblo de Cuba fue presentada por las organizaciones sociales y de masas de Cuba al Tribunal Popular Provincial de Ciudad de La Habana, y fue tramitada judicialmente a través del Expediente Civil número 1 del año 2000 de la radicación de la Sala Primera de lo Civil y lo Administrativo de aquel Tribunal.

 

En una pormenorizada apreciación de las distintas facetas que componen el criminal andamiaje de la guerra económica, peritos y testigos expusieron durante las prácticas de pruebas, del 28 de febrero al 10 de marzo de aquel año, alegatos contundentes que mostraban la culpabilidad del gobierno norteamericano en genocidas acciones económicas contra Cuba en aras de una finalidad política.

 

Los peritos participantes se encuentran dentro de los especialistas mejor preparados en el país en cada una de las esferas sobre las que se les solicitó dictaminaran. Los testigos, a su vez, emergieron de un proceso de búsqueda de aquellos ciudadanos, de disímiles categorías ocupacionales, con mayores vivencias del impacto del bloqueo y, en general de la actividad subversiva dirigida y organizada por el Gobierno de Estados Unidos en las ramas y sectores de la vida económica y social en que se han desenvuelto.

 

Los dictámenes periciales se refirieron a aspectos globales del bloqueo y de las agresiones económicas norteamericanas o a su incidencia en sectores específicos. Dentro de los primeros se encontraron el de la destacada jurista Olga Miranda, que sostuvo la ilegalidad del bloqueo económico desde el punto de vista del Derecho Internacional y demostró el derecho moral que le asiste a Cuba para reclamar la reparación del daño causado; el del presidente de la Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Osvaldo Martínez, que demostró que el bloqueo se trata en realidad de un acto de genocidio, y destruyó los argumentos norteamericanos sobre las razones para imponer a Cuba el denominado «embargo»; el del representante del Ministerio del Interior, coronel José M. Pérez Fernández, que presentó múltiples pruebas sobre las acciones subversivas realizadas contra la economía cubana como parte de la política hostil de Estados Unidos contra Cuba; el del especialista en temas migratorios, Jesús Arboleya Cervera, que se refirió a la función contrarrevolucionaria concedida por el gobierno norteamericano a la emigración cubana a Estados Unidos; así como el de la Ministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, Rosa Elena Simeón, que ofreció una rica información referida a los altos costos de la guerra biológica contra Cuba.

 

Los peritos que testimoniaron sobre sectores específicos lo hicieron sobre la esfera del comercio exterior, la importación de alimentos; la comercialización del níquel; las exportaciones del sector tabacalero; la industria azucarera; la esfera monetario-financiera; la inversión extranjera; el turismo internacional; la aviación civil; la industria básica; el sistema nacional de educación; el de la Educación Superior; en los ámbitos de la cultura; la industria alimentaria; la industria ligera; el transporte marítimo y terrestre; las comunicaciones; la industria pesquera; sobre las plagas exóticas nocivas a los cultivos de importancia económica; sobre los daños causados a la población de animales productivos por enfermedades introducidas por acción enemiga; sobre la enfermedad ulcerativa de la trucha; la agroindustria azucarera; la agricultura; el sistema nacional de salud y los gastos ocasionados por la defensa del país.

 

Sobre cada una de estas esferas se presentó el testimonio de numerosos testigos, que contribuyeron con sus exposiciones en la ampliación, profundización y esclarecimiento de los aspectos presentados en la demanda, tanto referidos al bloqueo como a los sabotajes, la guerra biológica y otras agresiones. Algunos de esos testigos pudieron ofrecer un testimonio excepcional: el derivado de sus vínculos, como agentes de los Órganos de la Seguridad del Estado, con las organizaciones terroristas anticubanas en Estados Unidos, y como resultado de lo cual pudieron conocer  la gestación de sabotajes y otros hechos contra la economía cubana, bajo la dirección o complicidad de las autoridades norteamericanas.

 

En la jornada final de práctica de pruebas, el investigador titular y jefe del Departamento del sector externo en el Instituto Nacional de Investigaciones Económicas, José Alejandro Aguilar Trujillo, presentó un pormenorizado informe pericial, sobre un tema de importancia excepcional: el costo para el pueblo cubano del bloqueo y de las agresiones económicas. En la elaboración del estudio del que resultó este dictamen participaron centenares de especialistas de todos los organismos e instituciones del país, y en él se evalúan los daños y perjuicios del bloqueo económico, comercial y financiero en distintas esferas de actividad, y las agresiones en objetivos económicos y sociales. De acuerdo con la evaluación realizada, la conciliación con estimaciones de carácter global efectuadas y la depuración de posibles duplicaciones, el perito informó que los daños y perjuicios causados por el bloqueo ascendían en aquella fecha a 67 093,2 millones de dólares.

 

Para la cuantificación de las agresiones se utilizó similar procedimiento, participando en esta labor no solamente los organismos estatales sino también las Administraciones provinciales del Poder Popular. Se concluyó que la evaluación de estos daños y perjuicios, incluidos los gastos en que ha tenido que incurrir el país para garantizar la seguridad y protección de la población y los bienes de la nación, se elevaban a 54 mil millones de dólares.

 

Esa cantidad, sumada a la del bloqueo, arroja la cuantía total de 121 000 millones de dólares estadounidenses. En respuesta a preguntas de los letrados, el perito explicó que la magnitud de tales daños y perjuicios equivalen a 15 veces el nivel de importaciones que realizó el país en 1989, que fue el año de mayor volumen. Ara aquel momento, como mínimo, el bloqueo ha cercenado quince años de desarrollo de Cuba. De no haber existido esta guerra económica, si bien no podría calcular en cuánto más hubiera crecido la economía cubana (entre 1959 y 1989 lo hizo a un promedio del 4,6 % anual) de lo que sí estaba seguro era de que ese ritmo de crecimiento habría sido más dinámico y acelerado.)

 

Tomado del Informe de Cuba al Secretario General de las Naciones Unidas.

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