Google Bookmarks Facebook Twitter
Autor : Cubadenuncia
Publicado : 19/02/2014

Desde el 30 de noviembre de 1961 el presidente John Fitzgerald Kennedy había firmado un documento que aprobaba oficialmente el programa de la Operación Mangoose,[1] un vasto proyecto regido por el ejecutivo y algunos de sus más cercanos colaboradores, que incrementó las operaciones subversivas contra Cuba. Al mismo tiempo, quedo constituido el Grupo Especial Ampliado SAG, sus siglas en inglés) dentro del Consejo de Seguridad Nacional, que se encargaría de la dirección de esta operación. Estaría presidido por el general Maxwell D. Taylor e integrado por el fiscal Robert Francis Kennedy, el asesor de Seguridad Nacional, Mc George Bundy, el subsecretario de Estado para Asuntos Políticos Alexis Johnson, el subsecretario de Defensa Roswell Gilpatrick, el nuevo director de la CIA John McCone, en representación del Estado Mayor Conjunto, Lyman Lemnitzer, y por la Agencia de Información de Estados Unidos (USIA) Edward Murrow.

 

Esta operación contenía treinta y dos tareas que incluían cuatro del área de inteligencia, seis políticas, trece económicas, cuatro psicológicas y cinco militares; con un calendario que comenzaría en marzo de 1962 y concluiría n octubre del mismo año  con el establecimiento de un nuevo gobierno en la Isla. Posteriormente, le incorporaron otra tarea relacionada con la guerra biológica.

 

En la fase IV del calendario se señalaba que durante agosto y septiembre comenzarían lo que llamaron  las «operaciones guerrilleras» con un incremento de las acciones y de la «resistencia» en toda la isla. El apoyo material y financiero fue previsto en esta nueva operación subversiva en gran escala, por lo que el papel de las bandas [de «alzados»] adquirió una de las máximas prioridades dentro de estos planes.[2]

 

Como parte de este nuevo engendro ultra secreto, a finales de 1961 la CIA decidió trasladar la Estación CIA JM WAVE de Coral Gables al Campus Sur de la Universidad de Miami. En esta instalación se constituyó una enorme unidad operativa, con una infraestructura que incluía entre seiscientos y setecientos  oficiales y unos cuatro mil colaboradores de origen cubano, con enormes recursos y un presupuesto entre cincuenta y cien millones de dólares, casas de seguridad, instructores, buques madre con sus tripulaciones, lanchas intermedias, balsas de goma, comités de recepción y redes de agentes, con todo su aseguramiento en medios de comunicación, financiamiento y avituallamiento material.[3]

 

Para 1962 el objetivo central de la administración Kennedy continuaba latente: aislar a Cuba del resto de los países de América Latina; lograr que sus aliados se sumaran al bloqueo económico, comercial y financiero; y poner en crisis  el proceso político, económico y social que tenía lugar en la isla.  El método: exportar la contrarrevolución a Cuba desde los Estados Unidos mediante operaciones encubiertas. Las vías: la Comunidad de Inteligencia, las organizaciones y las bandas de alzados. El escenario: las principales ciudades y regiones montañosas de la Isla. El propósito final: la intervención directa de las fuerzas norteamericanas en Cuba para derrocar la Revolución.

 

En el esfuerzo subversivo y terrorista estaba previsto el activo papel que jugarían las ciento ochenta y una  bandas y unos mil quinientos ochenta alzados, que todavía que todavía permanecían sobre las armas en todo el territorio nacional, los cuales, de acuerdo con las instrucciones recibidas, continuarían llevando a cabo múltiples acciones terroristas.

 

«Las manos asesinas de bandidos inhumanos segaron para siempre las valiosas vidas […]. Única y exclusivamente podrán conseguir con estos repugnantes crímenes, el odio, la repugnancia y una inmensa sed de venganza […].[4]

 



[1] En inglés Mongoose, criptónimo designado  por el Pentágono a su actividad clandestina  en Tailandia y utilizado para identificar una operación secreta en Cuba con el objetivo de desinformar.  Tomado de Pedro Etcheverry Vázquez y Santiago Gutiérrez Oceguera: «La Mangosta», en: Bandidismo. Derrota de la CIA en Cuba, pp. 197.

[2] Jacinto Valdés- Dapena Vivanco: «Operación Mangosta: Preludio de la invasión directa a Cuba», Editorial Capitán San Luis, La Habana, 2002, pp.31, 58. 60, 75, 83-88.

[3] Jacinto Valdés-Dapena Vivanco: El imperio clandestino de la CIA: la estación JM/WAVE. Temas de Estudios, vol. III, no.1, (13), Enero- Marzo 2002, La Habana, CIHSE, pp.4-11.

[4] Archivos del MININT. Pedro Etcheverry Vázquez y Santiago Gutiérrez Oceguera: «La Mangosta», en: Bandidismo. Derrota de la CIA en Cuba,  [faltan datos], p. 224.

Subtemas más Visitados
El fenómeno migratorio en Cuba depende de condiciones históricas,...
Entre el 2 de diciembre de 1958 y el 29 de mayo de 1961, en menos de dos años y medio,...
En enero de 1959 se organizó una fuerte campaña mediática contra Cuba a...
El terror no distingue sexos, pero cuando una mujer se convierte en víctima, el dolor es...
Todo nuestro pueblo, lleno de indignación, ha conocido el plan para atentar contra la...
Enviar un comentario
Nombre
Email
Sitio web
Comentario
Message
Enviar